En situaciones de crisis, si no se adoptan medidas protectoras de los puestos de trabajo, las empresas corregirán siempre las bajadas de ingresos prescindiendo de trabajadores.
Y entonces entramos en un círculo vicioso: menos empleo, menos salarios, menos consumo, menos crecimiento y finalmente, de nuevo, menos empleo.
Aunque el contrato que tengas ahora contemple 45 días de indemnización en caso de despido improcedente, con esta Reforma podrás ser despedido con una indemnización de 20 días por año.
La Empresa (aún teniendo beneficios) solo tendrá que demostrar descenso de ingresos o ventas durante 9 meses.
Si tu contrato es nuevo, de los que la Reforma llama de “emprendedores”, tu periodo de pruebas se alarga durante 12 meses. La empresa podrá despedirte cuando quiera y sin ningún tipo de indemnización ni aviso previo.
Con esta Reforma podrán bajarte el sueldo por razones de competitividad y productividad y, si no estás de acuerdo, podrás rescindir el contrato con una indemnización de solo 20 días por año trabajado.
Con esta Reforma las empresas podrán bloquear los convenios colectivos durante dos años y, pasado este tiempo, ninguno de los derechos que ahora se te reconocen tendrá valor. Habrá que negociar un nuevo convenio en el que todo puede ser revisado: salarios, dietas por desplazamiento, horarios, movilidad geográfica, puesto de trabajo. TODO.
A partir de ahora, aunque tengas un contrato a tiempo parcial podrán obligarte a hacer horas extras. Además, si optas por la reducción de jornada, tendrá que ser diaria y no podrás acumularla. Y si tu convenio lo establece, puede incluso que ya no puedas coger el permiso de lactancia de forma acumulada, sumando 15 días más a la baja de maternidad.
Esta Reforma afecta a un millón de empleados públicos. Comprende a los trabajadores de Empresas públicas pero también al personal laboral contratado por Ayuntamientos, Comunidades Autónomas y Ministerios. Los despidos no se decidirán por criterios de eficiencia ni de utilidad pública. Bastará una situación de insuficiencia presupuestaria sobrevenida, o lo que es lo mismo, dependerá de la discrecionalidad de la Administración para que el despido sea posible.
Sitúa el despido como la forma más fácil y barata para que las empresas reduzcan costes.
Entraremos en un círculo vicioso: menos empleo, menos salarios, menos consumo, menos empleo…
Se creará un contrato con el que te podrán despedir libre y gratuitamente en un año.
Las empresas podrán bloquear dos años la negociación de convenios colectivos y después ningún derecho conquistado tendría ya que ser respetado.
Las empresas unilateralmente podrán rebajar salarios por razones de competitividad y productividad.
La administración podrá realizar despidos colectivos en el sector público.
Desaparece gran número de medidas existentes para conciliar vida familiar con laboral.
100 palabras que se resumen en tres:
¡Atención! Reforma Peligrosa