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miércoles, 12 de julio de 2017

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5 consejos a la hora de irte a vivir con tu pareja

Alberto Piernas - 17:50

Tras la época del enamoramiento, el noviazgo se afianza, y es entonces cuando comienzan a proyectarse todos los procesos por los que, en teoría, debe pasar cualquier pareja consolidada: presentar a los padres, bromear con la fecha de la boda y sí, también convivir juntos. Un paso tomado con tanta ilusión como pavor por muchas parejas y que requiere de estos 5 consejos a la hora de irte a vivir con tu pareja

Pregúntate el por qué

El condicionamiento social tiene gran culpa de los desenlaces de algunas parejas, especialmente porque es este mismo el que condiciona en cierto modo los pasos que dos personas deben dar: ¿Y para cuándo la boda? ¿Aún no tenéis hijos? O, ¿por qué no os váis a vivir juntos ya? En momentos como éste, lo mejor será reflexionar acerca de la naturaleza de esta decisión: ¿te vas a vivir con tu pareja porque es lo que toca. . . o porque realmente quieres?


No dividas las tareas

En una sociedad cada vez más equitativa, la costumbre de dividir las tareas del hogar puede resultar útil en un principio, pero inconscientemente ya estás condicionando a una responsabilidad mutua que, de no ser cumplida por una de las partes en un determinado momento, puede desencadenar una larga lucha de tensiones e incomodidades. Sed más espontáneos y tratar de entenderos sin necesidad de poner normas desde un principio. 

Comunicación

Se da el caso de muchas parejas que llevan unos meses viviendo juntas y esas pequeñas manías que antaño les hacían fruncir el ceño ahora se han convertido en odiosas. Y claro, sales a la calle y se lo cuentas a tus amigos, a tu familia (otro error) o, incluso, delante de otras parejas mientras la otra persona agacha la cabeza. ¿Conclusión? Habla las cosas con tu pareja desde un principio si no quieres verte en esa poco recomendable situación de verte con una bomba entre las manos que no sabes en qué momento explotará. 

Deja espacio

Si tu pareja era feliz yéndose a jugar a fútbol con sus amigos el sábado por la mañana, el hecho de vivir juntos no tiene por qué obligarle a sustituir ese plan por ir contigo a hacer la compra. Si a ti te gusta irte a leer a una habitación en soledad, házlo. Y si no estáis 24/24 horas juntos, casi que mejor. Respeta el espacio de la otra persona tal y como hacías antes de vivir bajo el mismo techo. 

Pero fomenta también la intimidad

No convirtáis la convivencia en un campo de batalla, en un lugar en el que todo sucede de forma rápida, sin comunicación y rutinas mecánicas. Sorprende, haz una cena, escucha los problemas y fomenta la intimidad.


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