Show Mobile Navigation

viernes, 23 de diciembre de 2016

,

5 tópicos de la Navidad que no son necesarios

Alberto Piernas - 18:28


A medida que comienza noviembre los anuncios de perfumes y juguetes comienzan a apoderarse de la televisión, después lo hace la decoración y, finalmente, una lluvia de tópicos y obligaciones. Así es la Navidad, la fiesta en la que no todos tienen por qué escuchar villancicos ni aguantar al cuñado borracho de turno, dos de los siguientes 5 tópicos de la Navidad que no son necesarios.


Los villancicos


Sí, nos gusta escuchar eso de “los peces en el río” y “Belén campanas de Belén”, pero no todos los días. El problema llega cuando para el final de la comida de Navidad ya estamos hartos de escuchar el mismo disco de todos los años. Opta por listas de jazz en Spotify o el último recopilatorio de Latino Caliente. A tus abuelos quizás hasta les sorprenda.


Enviar 50 Whatsapps


Whatsapp sustituyó al SMS tradicional pero las felicitaciones de Navidad aún no ha encontrado una alternativa más eficaz; o sí. Publica felicitaciones generales en redes sociales como Facebook o Instagram para todos tus contacto y envía solo mensajes a los amigos  más cercanos. Más práctico.

Comer hasta reventar


Al año se tiran a la basura hasta 7.7 millones de comida en España, de los cuales 1.36 pertenece a las familias españolas, y aunque se confirma que gastamos más en verano que en invierno, estamos seguro de que un gran porcentaje de estas cifras procede de unas cenas navideñas que aún no hemos aprendido a contener comprando lo justo y necesario para llenar nuestras barrigas sin sucumbir a la gula extrema. Compra para ti, también para los bancos de alimentos que se agolpan a veces en las puertas de los supermercados durante estas fechas.


Aguantar al tío borracho


Todas las Navidades es la misma estampa: tu madre preguntando todo el tiempo “si falta algo” o “si está todo bien”. Mientras, tu padre toma licor sin prestar atención, tu abuela mira la tele expectante ante el discurso del Rey y tu tío, bueno, ya ha llegado contento de fuera. El típico tío que te cuenta chistes malos y te mira los senos de forma muy poco discreta. Moraleja: ponte en la otra punta.

Jugar al amigo invisible



Muchas familias se han roto por culpa del amigo invisible, y lo cierto es que a pesar de lo práctica que pueda sonar la propuesta, complicarse reuniendo a quince personas a fin de que cada una elija un papelito puede ser algo bastante tedioso. Suprime estas prácticas si supone un conflicto y opta por regalar solo a las personas que te apetezca. . . antes de la cena familiar.

0 comentarios:

Publicar un comentario