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lunes, 20 de octubre de 2014

Cómo consiguió Fran hacerse pasar por agente de CNI y hablar con el Rey

Juan Pedro Diego - 12:22

La carrera de Francisco Nicolás se ha estampado contra el muro de la realidad a los 20 años. “Fran”, como era conocido entre los círculos de Nuevas Generaciones, pisó por primera vez la sede de Génova a los quince años. Haciendo amigos y utilizando mañas propias de películas logró hacerse pasar por agente del CNI, cenar con grandes empresarios, asistir a ponencias junto con José María Aznar, pasar por asesor de Soraya Sáenz de Santamaría, hablar con el rey Juan Carlos y codearse con las más altas instancias del Estado.

Fran estudiaba en un prestigioso colegio de finanzas. Hijo de una familia sencilla (madre administrativa y padre repartidor) su oratoria, imagen y osadía le permitieron tejer una tela de contactos envidiados por cualquiera. En un lujoso chalet de Madrid recibía a empresarios a los que llegó a estafar 25000 euros (aunque podría ser más). Para todos era alguien a tener en cuenta, dados sus contactos, sin embargo, el abuso de su falsa situación le hizo ganar enemigos.

El joven se ganaba la confianza de ediles, políticos y empresarios. A alguno le dijo “¿No tienes esta aplicación en el móvil? Déjamelo y yo te la bajo”. De esta forma se hacía con las agendas de influyentes personas. Así se cree que consiguió el teléfono de SM Juan Carlos I, al que llamó para decirle que solucionaría la imputación de doña Cristina. De hecho, Fran llegó a reunirse con abogados de Manos Limpias, a los que también intentó influir sobre el caso de Pujol, al que decía representar.

Tras cinco años de engaños al estilo de la película “Atrápame si puedes” protagonizada por Leonardo Di Caprio, la Policía Nacional lo detenía hace una semana, destapando un escándalo y una farsa propia de guiones cinematográficos. Por lo visto, el fin de su prometedora carrera lo propició el hacerse pasar por el hijo de un alto cargo del PP madrileño. Allí comenzó a cosechar enemigos. “A mí me daban un sitio en tercera fila y Fran lo tenía en primera”, confiesa un edil del ayuntamiento de Madrid.

La osadía de Fran lo desbancó de su propia película, destapando un escándalo de estafas, influencias, espías y mentiras que salpican a rostros conocidos en los tribunales. Aunque muchos aventuran que este no es el fin. “Un chico con esta imaginación llegará lejos”, apunta una persona salpicada por su estafa.

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